La Sousão (o castellanizada
Sousón) es una cepa que no pasa desapercibida. De hecho, nació para lo
contrario de la discreción. Viene del norte de Portugal, donde también se la
conoce como Vinhão. Históricamente se usó para algo muy concreto: dar color y
acidez. Mucho color. Negro violáceo casi opaco. En una época donde los vinos se
veían aguachentos, la Sousão entraba como tinta china.
Acá es distinto… si tiene ese colorazo que tiñe los dientes, pero es mucho más dócil. Nos contaba Martín que esta primera cosecha en Uruguay se vio marcada por un marzo (de 2025) muy lluvioso que le aplacó ese nervio que la destaca en Portugal. Y eso, en este caso, es bueno. El vino resultante es un vino fluido, ligero, con notas especiadas y hasta mentoladas. Eso, junto a una baja graduación alcohólica lo hace un tintazo liviano.